La Bastilla o Bastilla de San Antonio fue una fortaleza que protegía el costado oriental de la ciudad de París. Durante varios siglos cumplió un papel fundamental en la defensa de la ciudad, pero con el paso del tiempo perdió su importancia estratégica y se convirtió en prisión estatal. Estaba ubicada en el lugar que actualmente ocupa la Plaza de la Bastilla (Place de la Bastille).
Destinada a defender la puerta de San Antonio, fue edificada durante el reinado de Carlos V, de 1370 a 1383 por Hugo Aubriot con cuatro torres, siguiendo el modelo de la época; las otras torres fueron añadidas posteriormente. Medía 66 m de largo por 34 m de ancho, y 24 m de altura al nivel de las torres; y estaba rodeada por fosos de 8 m de profundidad.
Enseguida su utilización militar resultó insuficiente y se construyó un nuevo recinto. Se utilizó entonces como fortín y lugar de recepción para Francisco I, antes de ser transformada en prisión del Estado por el Cardenal Richelieu.
La Bastilla fue tomada el 14 de julio de 1789 por los revolucionarios que iban en busca de la pólvora. El pueblo de París mostraba su inquietud creyendo que las tropas extranjeras estacionadas alrededor de París no serían utilizadas para reprimir la revolución. Se había constituido una milicia de 48.000 hombres sin armas. Los electores no habían podido obtener, el 13 de julio, las armas de Les Invalides. El 14 de julio una ingente muchedumbre (de 40.000 a 50.000 personas) se presentó delante de Les Invalides para apoderarse de las armas. Para defender Les Invalides existen unos cañones al servicio de sus ocupantes, pero éstos no estaban dispuestos a abrir fuego sobre los parisinos. Unos metros más allá, regimientos de infantería y de artillería acampaban sobre la explanada del Campo de Marte, bajo las órdenes de Pierre Victor de Besenval. Éste reunió a todos los jefes de cada regimiento para saber si sus soldados cargarían contra los amotinados; unánimemente respondieron que no. Es el acontecimiento más importante del día. La muchedumbre, que ninguna orden puede contener, escala los fosos de Les Invalides, derriba las cancelas y se apodera de unos 30.000 a 40.000 fusiles, de doce cañones y un mortero. Los parisinos están ya armados, sólo les falta la pólvora y las balas. Corre el rumor de que se encuentran en el castillo de la Bastilla…

Desde el 31 de enero de 1879, el 14 de julio es una de las dos fiestas nacionales de Francia. Sin embargo, oficialmente, esta fiesta nacional no conmemora la toma de la Bastilla, sino la Fiesta de la Federación, que tuvo lugar un poco más tarde, el 14 de julio de 1790 en la explanada del Campo de Marte. Pero el inconsciente colectivo francés parece asociar la fiesta nacional con el suceso más señalado ocurrido un 14 de julio; una gran mayoría de franceses apenas recuerda el 14 de julio de 1790.