Se trata de una comedia del dramaturgo irlandés Oscar Wilde (Dublín, 1852). Sir Roberto Chiltern es chantajeado por la Señora Cheveley gracias a un “desliz” de juventud que cometió Sir Roberto y que ahora le puede costar su carrera política. La obra, como es habitual en la obra de Wilde, está salpimentada de ironías, frases ingeniosas, crítica mordaz y ese humor intelectual (y a veces tan machista, todo hay que decirlo) tan típico de él. Su sentido aristocrático de la vida y su esteticismo literario son patentes en este divertida obra. Aspectos que nos pueden animar a leer su, por otro lado ya famosa, novela El retrato de Dorian Gray, o sus absolutamente maravillosos cuentos (publicados por la editorial Austral con el título de Cuentos Completos).
P.M. Ansó Esarte