Hola: aquí está el 4 resumen sobre la lección. El viernes hubo bastante teoría, así que este es largo. Lo manda Sergio L.:

Hola: aquí está el 4 resumen sobre la lección. El viernes hubo bastante teoría, así que este es largo. Lo manda Sergio L.:

Esta es muy buena, sobre todo por la mala suerte. Nos la manda de nuevo Edurne M.:
Por recomendación de su astrólogo, Luis XVI de Francia evitaba hacer cosas importantes el día 21 de cada mes. Pero no evitó que el 21 de Junio de 1791, la reina María Antonieta y él fuesen arrestados; que el 21 de Septiembre de 1792, la institución de la realeza fuese abolida en su país y que el 21 de Enero de 1793 fuese condenado a muerte y ejecutado.
Por cierto: el 21 de Enero de 1924 murió también Lenin, y (ya sé que no importa, pero me apetece decirlo), el 21 de Enero del 72, nací yo.
Hola a todos: como recordaréis, en 1791, la familia real es detenida en Varennes y llevada a las Tullerías. Comentamos en clase que esto fue considerado como alta traición, ya que entre otras cosas, iban en busca de refuerzos militares de aquellos países que tenían monarquía y que veían amenazado el régimen en que se sustentaba su poder. Os comenté que la idea era ir a Austria, ya que la mujer de Luis XVI, María Antonieta, era austriaca, nacida en Viena, y por tanto, se entiende que uno de los primeros apoyos al Rey de Francia sería el de Austria. Me preguntasteis alguno qué pasó entre los meses de la decapitación de Luis XVI (21 de Enero de 1793) y el de su mujer (16 de octubre de 1793), y la verdad es que no sabía. Imaginaba que estaría en las Tullerías, esperando el final.
Hubo un debate sobre el papel de ésta en la huída, y si tenía justificación el final tan dramático que le esperaba. Al fin y al cabo, se supone que era el rey el que mandaba. Las cosas por aquella época debían ser radicales. Recordad que los girondinos querían juzgar al rey, los jacobinos directamente darle muerte.
Bueno, me he interesado un poco por ella y os dejo aquí lo que aparece por la wikipedia, que es muy interesante (link) aunque merece la pena leerlo todo:
María Antonia Josefa Juana de Habsburgo-Lorena (Viena, 2 de noviembre de 1755 – París, 16 de octubre de 1793), más conocida bajo el nombre de María Antonieta de Austria, princesa real de Hungría y de Bohemia, archiduquesa de Austria, reina consorte de Francia (1774–1793) por su matrimonio con Luis XVI.

El 26 de diciembre la Convención vota a favor de la muerte de Luis XVI, que es ejecutado el 21 de enero de 1793. El 27 de marzo, Robespierre pregunta, por primera vez, delante de la Convención por la suerte de la Reina. El 13 de julio el Delfín es separado de su madre y confiado al zapatero Antoine Simon. El 2 de agosto es María Antonieta la que es separada de sus hijos y conducida a la Conciergerie para su reclusión. Su interrogatorio empezará al día siguiente.
La primera celda de María Antonieta en La Conciergerie fue instalada en la antigua sala de reunión de los carceleros (una celda humilde con un catre, un sillón de caña, dos sillas y una mesa). La celda tenía una estrecha y pequeña ventana que daba al jardín de las mujeres. Tras una tentativa de evasión dirigida por Alexandre Gonsse de Rougeville, María Antonieta fue llevada a una segunda celda. Un biombo la separaba de los guardias que la custodiaban.
Posteriormente, Luis XVIII hizo cerrar con una pared esta segunda celda y construir una capilla. La mitad oeste fue anexionada a la capilla real por medio de un local en el que se asegura que Maximilien Robespierre pasó sus últimas horas.
El 14 de agosto de 1793, María Antonieta es puesta a disposición judicial ante el Tribunal revolucionario, presentándose como acusador público Fou quier-Tinville. Si en el juicio de Luis XVI se había intentado guardar las apariencias de una cierta equidad, no se hizo así con el proceso a María Antonieta. El dossier se prepara a toda prisa; es, a todas luces, incompleto, Fouquier-Tinville no logra encontrar todos los documentos de Luis XVI.
Fouquier-Tinville pide la pena de muerte y declara a la acusada: «enemiga declarada de la nación francesa». Los dos abogados de Maria Antonieta, Tronçon-Ducoudray y Chauveau-Lagarde, jóvenes e inexpertos, desconociendo el dossier, sólo pueden leer, en voz alta, algunas notas que han podido redactar.
Cuatro preguntas se dirigen al jurado:
1.- ¿Se tiene constancia de que hayan existido maniobras y contactos con las potencias extranjeras u otros enemigos exteriores de la República? Las mencionadas maniobras y contactos ¿tenían como objetivo proveer ayudas monetarias, darles entrada al territorio francés y facilitarles la compra de armas?
2.- ¿Tiene conciencia María Antonieta de Austria (…) de haber cooperado en estas maniobras y contactos?
3.- ¿Se tiene constancia de que existe un complot y una conspiración para conducir a una guerra civil en el interior de la República?
4.- ¿Está convencida María Antonieta de haber participado en este complot y esta conspiración?
A estas cuatro preguntas el jurado responde que sí. María Antonieta es condenada a la pena capital el 16 de octubre, dos días después del inicio del juicio, acusada de alta traición. De madrugada escribe una carta a Madame Isabel, la hermana de Luis XVI:
Acabo de ser condenada, no a una muerte honrosa, que se reserva para los criminales, pero voy a reunirme con vuestro hermano.
Al mediodía del día siguiente María Antonieta es guillotinada, sin haber querido confesarse con el sacerdote constitucional que le habían propuesto. Fue enterrada en el cementerio de la Madeleine, calle de Anjou-Saint-Honoré, con la cabeza entre las piernas. Su cuerpo fue exhumado posteriormente el 18 de enero de 1815 y transportado el 21 a Saint-Denis.
El día de su ejecución, mientras el pueblo entero la abucheaba e insultaba, María Antonieta se tropezó subiendo al cadalso y pisó al verdugo que estaba a punto de guillotinarla. La reina le dijo: «Disculpe señor, no lo hice a propósito.»

En su descargo y por lo que se deduce de una carta escrita a su hermano, parece ser que ella no tuvo nunca ninguna influencia acerca de las decisiones políticas tomadas por el Rey. Dice lo siguiente:
Yo sé que, sobre todo en las cuestiones políticas, no he tenido ningún ascendiente sobre las ideas o pensamientos del Rey. ¿Sería prudente para mí el tener con su ministro algunas entrevistas para tratar de ciertos asuntos sobre los cuales él está casi seguro de que el rey no me atendería? Sin hacer ostentación alguna ni mentir, yo dejo creer al pueblo que tengo más crédito del que en realidad tengo, porque si no se me cree, tendré todavía menos crédito.
Tras la ejecución de María Antonieta se declaró la guerra entre Francia y Austria, poniendo fin a la alianza establecida por Bernis y Choiseul, alianza que había resistido hasta ese momento.
Parece pues que no estuvo todo el tiempo en las Tullerías, y que según algunos, no tuvo que ver con la huida ni con cómo se desarrollaron los hechos desde 1789. Nunca se sabrá.
Como recordaréis del otro día en clase, ya sabéis que Luis XVI, casado con María Antonieta de Austria, decide huir de Francia viendo el panorama y lo que se avecina. Entre sus ideas estaba la de juntarse con las tropas de Austria para volver luego a París y poner las cosas en orden desde el punto de vista monárquico. El caso es que le pillan en Varennes, muy posiblemente porque iría disimuladamente entre los bosques o carreteras con una carreta de lujo y unos 6 u 8 corceles, como muestra esta imagen:

Los que le hacen prisionero lo llevan de vuelta a París, a las Tullerías, como veis en este cuadro que he cogido prestado del interesante blog de Pedro Oña, profesor del Instituto Felix Rodríguez de la Fuente, en Burgos: (pinchad aquí para verlo).

Allí permanecerá hasta 1793, que es cuando los jacobinos lo ejecutan, aún cuando los girondinos sólo querían condenarlo por traición. Lo que le ocurrió a él y a su mujer (que es guillotinada más tarde) ya lo hemos visto en clase, y es famosa la frase de Luis XVI: «Pueblo, muero inocente». Aquí os dejo una imagen:

Saludos, Luis
Dr. Joseph-Ignace Guillotin (28 de mayo, 1738 – 26 de marzo, 1814) fue un médico y diputado francés. Su nombre se asocia a la invención de la guillotina, dispositivo mecánico para ejecutar a condenados a muerte. Realmente, el Dr. Guillotin no fue el inventor de dicho dispositivo, pero sí propuso su utilización en Francia.
El uso del epónimo para nombrar a la guillotina se hizo habitual. Algunos familiares llegaron a solicitar al gobierno que dejaran de usar su nombre para describir a la máquina, pero su esfuerzo fue en vano y tuvieron que cambiar los apellidos.
En 1789 se convirtió en diputado de París en la Asamblea Constituyente francesa. Fue desde esa posición desde la que propuso el uso de la guillotina a la Asamblea Legislativa.
A pesar de esta oferta, Guillotin era contrario a la pena de muerte, pero creía que un método de ejecución más humano y menos doloroso debería ser el primer paso hacia una abolición total de tales condenas.
También intentó que las ejecuciones fuera vistas por menos familias y niños y de hecho, votó para hacerlas más privadas e individualizadas.
Una leyenda urbana afirma que ejecutaron al Dr. Guillotin con su propia máquina. Es falsa. La causa real de su muerte fue el carbunco en un hombro.
La guillotina tradicional consiste en un armazón de dos montantes verticales unidos en su parte superior por un travesaño denominado chapeau, que sostiene en alto una cuchilla de acero con forma triangular con un plomo de más de 60 kilogramos (mouton) en su parte superior. En su parte inferior se dispone un cepo de dos medias lunas (fenêtre) de las cuales la superior es móvil. Justo detrás de la máquina hay una plancha de madera que actúa como báscula. Hasta el siglo XX, era común que la guillotina estuviera elevada sobre un cadalso y pintada de rojo. Una ejecución puede completarse en menos de un minuto; de hecho, la acción mecánica es tan rápida que la cabeza permanece consciente unos segundos (30 segundos) después de haber sido cercenada.
La Asamblea Constituyente adoptó el uso de la guillotina a fin de que la pena de muerte fuera igual para todos, sin distinción de rangos ni clase social. El primer ajusticiado de esta forma fue un bandido llamado Pelletier, el 27 de mayo de 1792.
En un principio el corte de la hoja era horizontal, pero debido a los fallos en las pruebas realizadas con cadáveres y por recomendación del propio Luis XVI (el cual murió aguillotinado en la revolución), se inclinó para que cortase eficazmente.
El reo es acostado sobre la báscula posterior y empujado al cepo, donde su cuello queda aprisionado; el verdugo acciona un resorte y la cuchilla cae, separando la cabeza del tronco a la altura de la cuarta vértebra cervical, la cual es recogida en un saco de cuero (y no en un cesto, como tantas veces se ha visto en películas).
Visto esto parece que me guste el morbo y estos dramas. La verdad es que no, pero como a alguno de la clase le ha parecido curioso, lo pongo. Además, yo también pensaba que el señor Guillotin murió en la guillotina, pero ya veo que no. Ya sería curioso y mala suerte que el que dio nombre (aunque no inventor) a tan desagradable artilugio muriera de esa forma, no?
(vía: Wikipedia-guillotina)