
Aquí va otra. Esta es de Anyi R. y es sobre Carlos V.
Un saludo, Luis.
Pasó los 2 últimos años de su vida en el monasterio de Yuste, porque estaba obsesionado por la muerte, el temor a Dios y la angustia religiosa.
Durante su estancia puedo consagrarse a sus aficiones, como las matemáticas, la mecánica e incluso llegó a construir algunos relojes.
Leía libros piadosos y de historia, cantaba con los monjes en el coro y organizaba solemnes funerales por su alma que presenciaba tétricamente en la iglesia del monasterio.
Bueno, aquí dejo otra curiosidad mandada por Claudia A.: