El otro día comentamos lo curioso que tenía que ser desplazar miles de soldados por las laderas de un monte, preparados para la batalla, colocarse frente al enemigo, preparar la escopeta, fusil o lo que sea, esperar la orden del general, arrodillarse, disparar y retirarse un paso para preparar una segunda oleada de disparos. Cuando los soldados ya estaban cara a cara, usaban la bayoneta, que es un arma blanca muy filosa, que se acopla o cala al extremo del cañón del fusil para combatir cuerpo a cuerpo. La bayoneta más común desde el siglo XVII hasta el XIX era la llamada de cubo, consistente en un cilindro metálico hueco al que se adosaba una cuchilla triangular, que era especialmente utilizada en los mosquetes. En el siglo XX pasó a ser un cuchillo que se puede acoplar al arma para permitir su uso como bayoneta. Los casacas rojas eran unos de los pocos soldados entrenados para usar esta arma. Me pareció que os había llamado la atención, aunque a mí siempre me ha llamado la atención los uniformes, la limpieza de las botas, los gorros (para pasar desapercibidos, desde luego, no) y cómo era posible que unos soldados sólo se encargaban de tocar el tambor o llevar la bandera, sin defensa alguna, la verdad. Saludos.